Hola, me llamo Javier, les contaré mi historia. Siempre miraba a mis compañeros del curso en la ducha, cuando estudiaba en el colegio, veía entre reojos como se bañaban y se jabonaban por todos lados, mientras yo hacia hora para no perderme nada de nada, deseaba que alguno me tomara y me metiera con él a la ducha… pero no me atrevía a decir nada. Un día caminando por el centro vi un sexshop, cosas muy interesantes puedes encontrar, pasé y vi que había de todos, películas, disfraces, revistas, pero lo que mas llamó mi atención fue la sección de consoladores y vibradores que tenia el local, mmmmm… deliciosos. Estaba encantado, creo que abrí tanto los ojos de sólo pensar en tener eso tan grande entre mis piernas que me humedecí de inmediato, el vendedor un joven de 25, Claudio era su nombre, me dijo, “hola, buscas algo en especifico”, me sonrojé y le dije: “ehhh… sólo estoy mirando”, me sonrió y exclamo:”ve cuanto quieras”.
Después de las duchas de gimnasia, cada vez que podía pasaba a ver esos ricos juguetitos que habían despertado gran interés en mi, pero los precios eran muy altos y con lo que juntaba no me alcanzaba aun, por lo menos para el que quería… era el consolador Pie Grande de 34 x 6.5, era tamaño familiar.
Un día, Claudio, el vendedor, me miró y me dijo: “nos ha ido super bien en las ventas”, “verdad?” exclamé, “si y como vienes siempre te tengo algo…” dijo, mi sorpresa fue mayúscula cuando saca un paquete envuelto en papel de regalo, lo abrí de inmediato, era mi anhelado Pie Grande de 34 x 6.5, “espero que te guste” me dijo, con una sonrisa de oreja a oreja mostré sin disimulo mi aprobación… Corrí a mi casa, aprovechando que no estaban mis papas y me fui al baño a tomar una rica ducha con mi juguetote nuevo. Lo primero que hice fue llevármelo a la boca, quería saber a que sabía, un rico sabor a placer, me moje entero luego lubrique mi colita para que pudiera entrar no quería que nada quedara fuera, así lo que fui introduciendo poco a poco… ahhhhh que rico se siente, mas adentro, quería que me hiciera suyo, mmmm… ohhhh, siiiiii… la verdad es que no podía ser tan rico y sólo para mi, entraba y entraba, poco a poco, hasta que lo tuve todo a dentro. Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh que riiiiiicooooo, eso si que era placentero y estaba dentro miiooo… Lo metía y lo sacaba, uuuuuuufffff siiiiiii, era mi primera vez y ese juguete era maravilloso. Me senté en el subía y bajaba, me puse a lo perrito en la tina, mientras el agua corría por todos lados y mi juguetito me violaba por completo, no quería que acabará… fuero momentos de placer que nunca imagine de tal forma, ni en mis mejores sueños.
Cómo mi mamá hacia mi pieza, me tenía que llevar mi juguetote al colegio en mi mochila, un día lo vió un chico que era inmensamente grande y muy lindo por cierto, me sonrió y después de unos días me dijo que si quería pasar a su casa, le dije “si, gracias”, el me miró y exclamó “no vayas sólo” entendí la indirecta…
Cuando llego el día y fui a su casa con el Pie Grande de 34 x 6,5 cm, no había nadie mas que él, andaba en short, bien cortitos y sin slip por lo que noté, hacia gimnasia, porque lo que tenía buen físico, deje mis cosas en su dormitorio y tomamos bebida. De la nada vi como se levantaba algo entre sus pantalones y se asomaba por un costado, me miró y dijo “quieres?” no podía decir que no, mas bien no quería decir que no, así que me agaché y comencé a chupar su enorme pene, caliente y vigoroso, el tomó mi mochila y sacó mi juguete, me lubrico mi colita y empezó a meterlo mientras yo le hacia sexo oral, si ya con uno era delicioso, con dos estaba en el paraíso ohhhhhhh… que magnifico. Era inexplicable tanto placer, hicimos de todo, un 69 con mi juguetote penetrándome y una doble penetración ahhhhhhhhhhhh… fue lo máximo, desde entonces somos los mejores amigos, un trío sin igual, claro que al vendedor de la tienda les di las gracias como corresponde por tan hermoso presente.
Gracias.
Javier